Cristian Farías, Geofísico (PhD) Director del Dpto de OOCC y Geología de la Universidad de Temuco nos explica en forma muy clara un estudio al respecto.

Veamos un hilo de por qué el megaterremoto de 1730 es el “fantasma de la B” para la zona central de Chile, y en qué está la zona hoy, en particular frente a Valparaíso.

Como sabemos, en Chile las placas quieren moverse una respecto a la otra. Muy lentamente. Pero de verdad muy lento. Y peor, muchas veces no pueden, y se bloquean. Cuando se bloquean, se acumula tensión entre ellas. Y acá, en negro, están las zonas más bloqueadas de Chile central

El tema va en que en algún momento las placas liberan su tensión. La última vez que en Chile central se libero casi toda la tensión acumulada fue en 1730, en un megaterremoto de magnitud entre 9 y 9.2. Uno de aquellos.

Para descubrir su tamaño real, matías carvajal @mati_carvajalr y sus colegas del Núcleo Milenio Cyclo se pusieron a ver las zonas antiguas de inundación en Chile, y también en Japón. Ocurre que como le mandamos tsunamis a los nipones, ellos los registran. Y había uno muy grande el siglo XIX.

Pues bien, los investigadores trataron de ver que tipo de terremoto podía generar un tsunami que llegara de esa forma a Japón (y a ciudades chilenas, claro). El mejor modelo fue un terremoto que rompió la corteza entre La Serena y Concepción. Sí, más brutal que el Brachiosaurus.

Obviamente el terremoto fue terrible en su época, donde nadie se preparaba, y eran intervenciones divinas. Después, la zona comenzó a acumar tensión entre las placas. Algo de eso se ha liberado, pero no todo. Los terremotos siguientes no han sido tan grandes. Pasa algo como esto.

Entonces lo mejor es saber en qué están las placas ahora. Y allí los trabajos de los últimos años, donde esta involucrado Marcos Moreno, de Cyclo, han establecido que hay dos lugares donde las placas están bien bloqueadas.



El problema de estas dos zonas es que están en la partes superficiales de la subduccion, por lo que cuando se liberen, van a mover el fondo marino, generando un tsunami importante. Esto no pasó tan marcado en 1906, ya que la ruptura ocurrió en una zona más profunda.

Entonces, la pregunta es si estamos bien parados en la costa de la quinta región. Aquí esta el mapa de inundaciones que podríamos tener en un muy mal escenario en Viña. Lamentablemente, hay lugares de los que no se puede escapar en unos 20 minutos, que es nuestro “deadline”

Así que entonces, como dice matías carvajal , hay que evacuar verticalmente. Subir a edificios altos, a más de 30 metros de altura. Pero eso significa coordinarnos, porque hay que dejar que la gente suba a los edificios. Entonces esto ya comienza a volverse un problema social.

Y es que lo es. Como científicos podemos tener toda la información de un fenómeno, pero el entrenamiento de la toma de decisiones en la emergencia, la planificación territorial de nuestras ciudades, y todo el arreglo que hacemos para enfrentar al terremoto, es nuestro.

Está en nuestras manos la forma de como enfrentamos al siguiente megaterremoto al que está expuesta la zona central de Chile. Y debemos trabajar mucho, todos juntos.

Hay plataformas que tienen que chequear. En el visor de Chile preparado pueden ver las zonas de inundación de manera interactiva, para que vean donde están viviendo.

https://www.onemi.gov.cl/visor-chile-preparado/

Así que conversemos sobre esto. La mejor preparación nace de la transferencia de información de verdad. Los científicos tenemos mucho que decir allí. Y debemos instalar este tema a nivel político también. No estamos mal, pero el desafío es muy muy grande.

Al final, solo quiero agradecer a matías carvajal y a Marcos Moreno por las conversaciones sobre este tema, y por los papers que han publicado. Yo, en esta, estoy divulgando. Porque creo que es muy importante que lo hagamos.

Autoría: Cristián Farías @cfariasvega

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